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La Gaceta de Muño La Gaceta de Muño

 
cuera00.jpgLa cima del mundo

El viento comenzaba a soplar sobre las hierbas y los huecos de las peñas produciendo una sinfonía de flautas siniestras. Mi abuela decía que eran los jurguillos de las montañas que le robaban el “chiflu” –o siringa- a los afiladores que iban de pueblo en pueblo...


20-03-2010 por Jesús A. López

molino0.jpgMi molino

Si era rico le sacaba una maquila de su grano, si era mediano un zelemin, si era pobre le llenaba el saco con la maquila de los ricos, al final el mas pobre era el “molineru”


07-10-2009 por Jesús A. López

mama.jpgDe lágrimas y silencios

Madre: tus niños crecieron y poco a poco se fueron. Sentada en tu trono de mimbre, con los ojos perdidos en la montaña viste como partieron, uno a uno. Madre: Siempre te recuerdo sentada en tu sillón de mimbre, frente a la ventana, escudriñando la montaña. Como esperando. Como deseando, que por algún recodo aparecieran tus niños.


10-06-2009 por Jesús A. López

culebre.jpgEl cuentu de la mina encantá (y 2)

Todos los que quieran ver donde sucedió esta leyenda, debe muñirse de paciencia, amor a la naturaleza y mucha paz. Cuando lo logre, coge el camino que va de Abándames a Suyu y cuando llegue a las cuadras de Nales, sube una cuestita y a la izquierda coge el camino que lo llevara a Suyu...


07-05-2009 por Jesús A. López

Bancodepedra0.jpgEl cuentu de la mina encantá (I)

Esta leyenda me la contó un Güelito en el “poyu” de una cabaña en la sierra del Cuera. Pero pudo haber sucedido en cualquier lugar de cualquiera de nuestras montañas, valles, ríos o pueblos,


12-04-2009 por Jesús A. López

castano.jpgCarta de un críu a un castañu

...Entonces cargue todo lo que quedaba, y trepé al centenario castaño, hasta un hueco que tenía en su tronco. A partir de ese día sería mí salón de lectura. A el le dediqué mí carta.


05-02-2009 por Jesús A. López

argentina01.jpgArgentina 1976

En un instante me vi en el suelo, con una bota sobre mi espalda oprimiéndome contra el piso y los cañones de dos fusiles sobre mis riñones. Palparon mi cuerpo y sacaron todas mis pertenencias. -¡ Así que gallego! – gritaba, con mi D.N.I. en las manos, un uniformado de tez morena, abultado estómago y mirada de odio incalculable


15-01-2009 por Jesús A. López

chuchoLopez.jpgMi bolera de barro

... los bolos eran de avellano y no tenían panza ni cabeza, sólo eran palos afilados en la punta, las bolas de encina, talladas trabajosamente con azuela y escofina. La caja se armaba más o menos en el centro de la bolera, cerca de la zona de birle...


05-11-2008 por Chucho López


 



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